¿Qué es un kotatsu? Conoce el icónico mueble calefactor del invierno japonés
El kotatsu es un mueble calefactor tradicional de Japón compuesto por una mesa con un calentador eléctrico u otra fuente de calor en su parte inferior y un futón especial (kotatsu-buton) que se coloca por encima.
El aire cálido queda retenido bajo el futón y calienta poco a poco desde los pies hasta la cintura de quien está sentado.
Su estructura básica está formada por tres elementos: la mesa con tablero superior, el futón del kotatsu y la unidad calefactora.
Su aspecto es similar al de una mesa baja, por lo que también resulta atractivo para disfrutar de actividades cotidianas como comer, tomar té o leer sin moverse de él.
El origen del kotatsu se remonta al periodo Muromachi
La historia del kotatsu es larga y, según se dice, se remonta hasta el periodo Muromachi (Muromachi jidai).
En su origen se construía una pequeña estructura de madera (yagura) sobre el hogar tradicional excavado en el suelo (irori), y se cubría con ropa o futones para meter los pies en su interior.
En el periodo Edo se popularizó el oki-gotatsu (kotatsu portátil) que usaba un brasero (hibachi) como fuente de calor, y en el periodo Meiji se cuenta que se construyó un hori-gotatsu (kotatsu hundido) en la casa del ceramista inglés Bernard Leach, a quien le costaba sentarse de rodillas (seiza).
En 1957, Tokyo Shibaura Electric (actual Toshiba) comenzó a fabricar el denki-yagura kotatsu (kotatsu eléctrico con yagura), que se extendió como electrodoméstico de calefacción para el hogar.
Un objeto ligado a la vida invernal japonesa
El kotatsu no es solo un aparato de calefacción, sino que también se describe a menudo como un "lugar de reunión" (danran) donde la familia y los amigos se juntan de manera natural.
Encaja muy bien con esas escenas de invierno en las que se pasa tiempo tranquilo en casa, por lo que es uno de los muebles que mejor permiten percibir la cultura del hogar japonés y la atmósfera de las casas en invierno.

Conoce los tipos y el funcionamiento del kotatsu
Aunque se hable simplemente de "kotatsu", existen varios tipos según su forma y su fuente de calor.
Conocer las diferencias te ayudará a entenderlos mejor cuando los veas en un alojamiento o en casa de algún amigo.
Clasificación según su forma
- Oki-gotatsu: el tipo general, que se coloca sobre el tatami o el suelo
- Hori-gotatsu: con el suelo rebajado un escalón para poder bajar los pies; cómodo para las piernas y adecuado para permanecer sentado durante largos periodos
- Kagu-chō kotatsu (dantaku): si se retira el futón, puede usarse como mesa normal durante todo el año
Principales tipos de fuente de calor
- Calentador de tubo de cuarzo (sekiei-kan hītā): el clásico que calienta de forma suave con rayos infrarrojos lejanos
- Calentador halógeno (harogen hītā): tipo de calentamiento rápido que entrega calor en cuanto se enciende
- Calentador de carbono (kābon hītā): tipo delgado y de bajo consumo que deja mucho espacio dentro del kotatsu
Muchos modelos para uso doméstico rondan los 500 W, y aunque el coste eléctrico real depende de la temperatura seleccionada y de la tarifa eléctrica, se considera un sistema de calefacción local relativamente eficiente en consumo.
¿Cómo se usa el kotatsu? La forma básica de entrar
La primera vez que ves un kotatsu, puede que dudes sobre cómo se utiliza.
El uso no es complicado: basta con sentarse y meter las piernas dentro del futón.
Como en general se sienta en el suelo en lugar de en una silla, siempre hay que quitarse el calzado.
En las casas japonesas y en las habitaciones de estilo japonés (washitsu) es habitual sentarse directamente en el suelo o sobre un cojín tradicional (zabuton).
Buenas prácticas básicas al entrar al kotatsu
- Quítate siempre los zapatos y las zapatillas
- No levantes el futón demasiado y mete las piernas con cuidado
- Si hay alguien sentado enfrente, ten cuidado de no chocar con sus pies
- Cambia de postura cada 30 minutos o 1 hora para no quedarte en la misma posición durante mucho tiempo
- Para evitar quemaduras a baja temperatura (teion-yakedo), no acerques la piel directamente al calentador
El tablero superior se usa como una mesa normal
La parte superior del kotatsu se puede usar como una mesa cualquiera.
Se pueden colocar bebidas o platos, pero conviene tener cuidado con la comida muy caliente o los platos con caldo para no derramarlos.
Si entra líquido al interior del kotatsu puede provocar averías o riesgo de descarga eléctrica, así que hay que tener especial cuidado con las bebidas.

Por qué es tan popular pasar tiempo en el kotatsu y qué hace especial a esta cultura
Una de las razones por las que el kotatsu es tan querido en el invierno japonés es que permite acercarse al calor y relajarse de manera natural.
Aunque haga mucho frío fuera, cuando los pies están calientes resulta más fácil estar tranquilo en casa, una sensación distinta a la del aire acondicionado.
Además, a diferencia de un sofá, permite pasar el tiempo a una altura cercana al suelo y con un ritmo más pausado.
Muchas personas han visto en animes y dramas japoneses esa escena en la que la familia se reúne alrededor del kotatsu comiendo mandarinas (mikan) mientras conversa.
"Kotatsu con mikan" es una combinación clásica muy reconocida del invierno japonés.
Formas de pasar el tiempo que combinan bien con el kotatsu
- Disfrutar de bebidas calientes (como ryokucha o hōjicha)
- Conversar mientras se comen mikan o dulces tradicionales (wagashi)
- Leer libros o ver vídeos
- Descansar tranquilamente dentro de casa en invierno
- Pasar tiempo en familia o con amigos jugando a juegos de mesa
El kotatsu, a diferencia de las experiencias de recorrer puntos turísticos, te permite imaginar con facilidad cómo es "pasar el invierno en casa" en Japón.
Para quienes tienen interés en la cultura japonesa, también es una puerta de entrada para conocer la atmósfera del día a día.

Buenas prácticas y precauciones al entrar al kotatsu
El kotatsu es muy relajante, pero también suele compartirse con otras personas, así que conocer unas normas mínimas de etiqueta te dará tranquilidad.
Sobre todo si lo usas en casa de un amigo o en un alojamiento, es importante tratarlo con cuidado.
No trates bruscamente el futón del kotatsu
Tirar con fuerza del futón o empujarlo con los pies no solo lo desordena visualmente, sino que también afecta a la comodidad de las demás personas que lo comparten.
Tanto al entrar como al salir, lo natural es moverse con suavidad.
Cuida la higiene
Como se meten los pies dentro, la limpieza es esencial.
Si acabas de llegar de la calle o tienes los pies sucios, lo mejor es no entrar directamente.
Cambiarse de calcetines si es necesario, como muestra de respeto al espacio compartido, da muy buena impresión.
Procura no quedarte dormido
El kotatsu es tan agradable que es fácil que dé sueño.
Una siesta corta puede estar bien, pero dormir durante mucho tiempo en él puede provocar deshidratación, quemaduras de baja temperatura o malestar, así que conviene evitarlo.
En Japón, desde antiguo se dice que "si te duermes en el kotatsu, te resfrías", y es habitual que la familia te avise para que no lo hagas.

¿Cómo disfrutarlo si te encuentras con un kotatsu durante el viaje?
Es posible que durante un viaje no tengas muchas ocasiones de probar el kotatsu de un hogar particular.
Por otro lado, en ryokan, minshuku, cafeterías en casas tradicionales (kominka) o zonas de descanso se pueden encontrar espacios acogedores con kotatsu.
En ese caso, lo primero es comprobar si se trata de un espacio compartido o de uso libre.
Cada establecimiento puede tener indicaciones distintas, así que lo más seguro es seguir las señales o las instrucciones del personal.
Aspectos que conviene confirmar en los establecimientos
- Si pueden usarlo también personas que no se hospedan
- Si está permitido comer o beber
- Si hay que tener cuidado al hacer fotos (por ejemplo, para no incluir a otros clientes)
- Dónde quitarse el calzado
- Si hay horarios o normas de uso
- Si está permitido encender y apagar la alimentación por cuenta propia
Lugares donde se puede vivir la experiencia del kotatsu
- Ryokan y minshuku con habitaciones de estilo japonés (washitsu)
- Cafeterías y casas de dulces tradicionales (kanmidokoro) ubicadas en kominka renovadas
- Izakaya y restaurantes que ofrecen mesas con kotatsu solo en invierno
- Algunos trenes turísticos (como los "kotatsu ressha", trenes con kotatsu, en invierno)
Algunas líneas regionales como Sanriku Tetsudō (en la prefectura de Iwate) operan en invierno los famosos "kotatsu ressha", con kotatsu instalados en los vagones, una experiencia que muchos combinan con el turismo.
Para los viajeros, más que el kotatsu en sí mismo, el verdadero descubrimiento es darse cuenta de "ah, así es como se pasa el invierno en Japón".
Si tienes la oportunidad de probarlo, disfruta de ese ambiente en silencio.
El kotatsu, una puerta de entrada para sentir el invierno japonés
El kotatsu no es una experiencia espectacular.
Pero es una de las formas más claras de conocer la cultura del interior del hogar en el invierno japonés y la sensación de pasar el tiempo tranquilo en casa.
No solo se trata del calor en sí, sino también de sentarse cerca, compartir la misma mesa y relajarse en silencio.
Ese paso del tiempo también es uno de los grandes atractivos de la cultura del kotatsu.
Puntos a tener en cuenta si es la primera vez
- Quítate el calzado para usarlo
- Trata el futón con cuidado
- No olvides ser considerado con quienes lo comparten
- En los establecimientos, confirma las normas locales
- Evita el uso prolongado y dormirse en él
Conclusión: saborea el invierno japonés con un kotatsu
El kotatsu es un mueble calefactor de larga historia, que viene del periodo Muromachi y que sigue siendo muy querido en el invierno japonés.
La forma de entrar es sencilla, pero conocer la etiqueta básica (como quitarse el calzado o tratar el futón con cuidado) te permitirá disfrutarlo de manera más natural.
Para quien quiere conocer Japón desde un ángulo diferente al de los lugares turísticos famosos, el kotatsu es un tema fascinante que permite sentir la cultura cotidiana japonesa de primera mano.
Cuando pienses en el invierno en Japón, no te olvides también de esos momentos silenciosos alrededor de un kotatsu caliente.




