Katsunuma: la cuna del vino japonés y sus viñedos
Katsunuma, en la ciudad de Kōshū (prefectura de Yamanashi), es conocida como la cuna del vino japonés y es una región donde los viñedos, las bodegas y las casas de los agricultores conviven a corta distancia unos de otros.
En Katsunuma, los viñedos, las bodegas y los caseríos de los agricultores están muy cerca entre sí, y la propia vida de la región productora se convierte en el paisaje del viaje.
Si no viajas solo con el objetivo de beber vino, sino que prestas atención a los desniveles del terreno, a la extensión de los viñedos y al trabajo de las personas, el carácter de Katsunuma se revela de forma mucho más completa.
Cómo los viñedos dan forma a la vida diaria del pueblo
El paisaje de Katsunuma nació del trabajo de las personas que, adaptándose a las condiciones naturales, han cultivado, cosechado y vinificado la uva.
Este paisaje cultural, conocido como los viñedos y bodegas de Katsunuma, ha sido estudiado como un paisaje donde se unen el cultivo de la uva, la elaboración del vino y la vida local.
No solo en las zonas acondicionadas para el turismo, sino también en los parrales junto a la carretera y en los viñedos que se extienden por las laderas, se aprecia la personalidad de una tierra donde la agricultura y la vida están entrelazadas.
Como los viñedos son a la vez lugares de producción y propiedades privadas, es imprescindible distinguir entre los lugares para contemplar desde fuera y aquellos en los que se puede entrar.
Descubrir el vino japonés a través de la uva Kōshū
Katsunuma es una región donde puedes aprender conectando la uva Kōshū, transmitida durante siglos, con la cultura del vino de Japón.
La uva Kōshū es una de las variedades más representativas de la prefectura de Yamanashi; existe la teoría de que llegó hace unos 1300 años a través de la Ruta de la Seda, y a partir de la era Meiji la elaboración de vino se extendió por toda la zona de Katsunuma.
Incluso entre vinos blancos hechos con la misma uva Kōshū, la impresión cambia según las diferencias de aroma, acidez, retrogusto y método de elaboración.
Si no eliges solo por el nombre de la variedad, sino que preguntas qué viñedo ha usado el productor y qué tipo de sabor ha buscado, resulta más fácil entender la historia detrás de cada botella.
Sentir la región productora desde el momento de llegar a la estación
Desde la estación de Katsunuma-budōkyō (línea JR Chūō), que es la puerta de entrada, hay lugares desde donde se pueden contemplar las laderas y los viñedos de alrededor, de modo que percibes la geografía de la región nada más llegar.
Desde la estación de Shinjuku se llega en algo más de una hora y media combinando los trenes exprés Azusa y Kaiji con trenes de cercanías, y desde la salida de la estación se abre la vista de la cuenca de Kōfu y de los viñedos.
Si consultas un mapa en la oficina de turismo de la estación o en la información turística oficial de la ciudad de Kōshū y organizas de antemano las cuestas, los medios de transporte y los horarios de las reservas, tus desplazamientos posteriores serán mucho más tranquilos.

Cómo organizar una ruta por las bodegas de Katsunuma
Lo que determina la satisfacción en una ruta por las bodegas de Katsunuma no es el número de visitas, sino decidir las prioridades entre la visita guiada, la cata, las compras y las comidas.
Como los días de apertura y las formas de recibir visitas varían según cada bodega, conviene un plan en el que reduzcas los candidatos y consultes la información oficial.
Elegir los destinos según el objetivo del viaje
Las bodegas que elijas serán distintas si quieres aprender sobre las instalaciones de elaboración o si prefieres disfrutar de una copa mientras contemplas los viñedos.
La forma de la experiencia no es uniforme: hay bodegas centradas en la tienda, otras que ofrecen visitas guiadas con reserva previa y otras que combinan comidas o tentempiés.
Según el interés de cada viajero, los puntos a comprobar al planificar se resumen así.
| Objetivo del viaje | Cómo elegir | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Aprender la elaboración | Con visita guiada | Reserva e idioma |
| Comparar sabores | Variedad de catas | Condiciones de acceso |
| Disfrutar también de la comida | Con restaurante | Reserva de mesa |
| Buscar recuerdos | Tienda propia | Envíos disponibles |
Reunir las condiciones de reserva en la web oficial
No siempre se puede entrar libremente a las visitas de las bodegas: pueden requerir reserva previa, tener horarios de recepción, días de cierre y condiciones de participación.
Como a veces la página de reservas está en otra web, comprueba que has seleccionado correctamente el nombre de la bodega, la fecha de la visita, el número de personas y el idioma deseado.
El día de la visita, tener a mano la pantalla de reserva o el correo de confirmación para mostrarlos enseguida agiliza la recepción.
Diseñar los desplazamientos sin depender solo de caminar
En Katsunuma los viñedos y los caseríos se extienden por las laderas, y lugares que en el mapa parecen cercanos tienen desniveles importantes.
Lo básico es combinar el tren, el autobús comunitario de la zona de Katsunuma, taxi y desplazamientos a pie, eligiendo un método de transporte en el que quien cate no tenga que conducir.
El autobús comunitario de la zona de Katsunuma que opera la ciudad de Kōshū cuesta 300 yenes por trayecto independientemente de la distancia, y conecta Budō-no-oka, la estación de Katsunuma-budōkyō y las distintas bodegas.
Como los días y horarios del autobús pueden cambiar, consulta la información oficial de la ciudad de Kōshū o de la empresa de transporte justo antes del viaje.
No sobrecargar el itinerario de visitas
En una cata necesitas tiempo para escuchar las explicaciones, comprobar los aromas y expresar tus preferencias.
Si vas con prisa por la siguiente reserva, pierdes la calma para percibir las diferencias entre la tierra y los productores, así que conviene dejar margen entre desplazamientos.
Piensa también en que caminarás con las botellas que compres y prevé cómo te moverás una vez que tengas más equipaje.

Normas de cortesía para la cata y la compra de vino
La cata en Katsunuma no es un lugar para competir por cantidad, sino una experiencia para conocer tus propios gustos y la personalidad de la región.
Decidir por ti mismo cuánto puedes beber y disfrutar sin excesos tomando agua y comida también es una muestra de respeto hacia el productor.
Quien conduce no cata
Si tienes previsto conducir un coche o una bicicleta, no bebas alcohol, ni siquiera en pequeñas cantidades.
Algunos establecimientos, como Katsunuma Budō-no-oka, no venden el catavinos a quienes van a conducir.
Si el grupo usa coche, es importante designar antes de salir a un conductor que no beba, y que los demás tampoco le ofrezcan catas.
Puedes consultar en la información de cada establecimiento si es posible usarlo solo para bebidas sin alcohol o para hacer compras.
Comparar aromas y sabores
Cuando pruebes varios vinos, empezar por los de impresión ligera y avanzar hacia los de aroma y sabor más intensos facilita percibir las diferencias.
Si tomas agua entre cada sorbo y evitas perfumes o cosméticos de olor fuerte, las personas de tu alrededor también podrán apreciar mejor los aromas.
No es necesario beberlo todo: disfruta la cantidad adecuada siguiendo las indicaciones del establecimiento.
Comunicar tus preferencias al personal
Aunque sea con palabras sencillas como "me gusta seco" o "prefiero una acidez suave", expresar tus gustos hace más fácil recibir recomendaciones.
Como la atención en inglés o la disponibilidad de traductores varía según el establecimiento, también resulta útil preparar en las notas del móvil los nombres de las variedades y tus preferencias.
La actitud básica durante la cata se resume en el siguiente contraste.
| Acción | Qué conviene | Qué evitar |
|---|---|---|
| Cata | Comparar en pequeñas cantidades | Beber con prisa |
| Aroma | Percibirlo con calma | Llevar olores fuertes |
| Conversación | Expresar gustos | Interrumpir las explicaciones |
| Compra | Preguntar la conservación | Abrir sin permiso |

Recorrer con cuidado el paisaje de los viñedos
La belleza de los viñedos de Katsunuma no es un paisaje que exista solo para los turistas, sino uno que se ha conservado como el lugar donde trabajan los agricultores.
En los viñedos y los caminos agrícolas se exige tener presente que las labores, los vehículos y la vida de los vecinos tienen prioridad.
No entrar en los viñedos sin permiso
Aunque el interior de los parrales parezca atractivo, no entres en viñedos que no estén señalizados como huertos turísticos o zonas de visita.
Lo básico es no tocar las ramas, hojas, racimos, soportes ni los materiales agrícolas, y no llevarse tampoco los frutos caídos.
Si deseas recoger uva, elige un huerto que anuncie que admite visitas y sigue las indicaciones sobre reservas y método de recolección.
No estorbar las labores agrícolas ni el tráfico local
En los caminos estrechos pueden circular vehículos agrícolas, así que no te detengas en el centro del camino ni extiendas tus cosas.
No uses como lugar de descanso la entrada de propiedades privadas ni la parte delantera de las viviendas; utiliza los establecimientos abiertos al público o los espacios designados.
Si caminas en grupo grande, es importante no ocupar el camino a lo ancho y dejar espacio para que pasen los vecinos.
Al hacer fotos, respetar los límites y a las personas
Aunque fotografíes el paisaje desde una vía pública, no captes de forma destacada y sin permiso el interior de granjas o viviendas ni a las personas que trabajan.
Dentro de las bodegas puede haber restricciones para fotografiar las instalaciones de elaboración, las bodegas de crianza o las etiquetas de los productos, así que pregunta antes al personal.
Para el uso de drones se necesita atender a las normas de cada zona y establecimiento, a la seguridad y al respeto por el espacio aéreo sobre propiedades privadas, por lo que lo más seguro es no usarlos si no puedes confirmar la autorización.
Prepararse para las cuestas y el clima
En las zonas con muchos viñedos hay tramos con poca sombra y caminos que se vuelven resbaladizos con la lluvia.
Lleva calzado cómodo para caminar, ropa que permita regular la temperatura y agua, y si gastas más energía de la prevista, reduce el número de visitas.
No te concentres demasiado en el paisaje: camina comprobando el límite con la calzada y dónde pisas.
Cómo disfrutar Katsunuma según la estación del año
Los viñedos de Katsunuma cambian de color y de labores según la estación, de modo que un mismo camino ofrece impresiones diferentes.
Si no te limitas solo a la época de cosecha y combinas el aprendizaje sobre el vino, la gastronomía y los paseos tranquilos, se amplían las opciones del viaje.
En primavera, buscar los cambios en los viñedos
En primavera los viñedos empiezan a moverse poco a poco, y es una estación en la que resulta fácil imaginar el año de cultivo a partir de los cambios en las ramas y los brotes.
Si te preparas para la diferencia de temperatura entre la mañana y la tarde y combinas paseos al aire libre con visitas en interior, la estancia será más agradable.
En verano, tener presentes los parrales verdes y el sol
En verano el paisaje de las hojas extendidas es impresionante, pero da prioridad a los descansos para evitar el calor y a la hidratación.
Como la época y las variedades para recoger uva varían según el huerto, consulta la información oficial, incluido el estado de los frutos.
En otoño, respetar el trabajo de la época de cosecha
En otoño, cuando la cosecha de la uva alcanza su punto álgido, es fácil percibir la animación típica de la región, pero también es la época en que los huertos y bodegas están más ocupados.
En Katsunuma Budō-no-oka se celebra cada año el 3 de noviembre la fiesta del vino nuevo, y es una ocasión en la que se presentan los vinos nuevos de variedades como la Kōshū.
Respetar los horarios de las reservas y no obstruir las entradas de los viñedos ni las zonas de carga es lo básico para visitar con buena disposición.
En invierno, fijarse en la elaboración y la historia
El invierno es adecuado no solo para el paisaje exterior, sino para un viaje en el que aprendes el trasfondo de la elaboración del vino y la historia de la región.
Como puede haber cierres o cambios en el contenido de las visitas, comprueba los destinos no solo por la información de apertura, sino también por la disponibilidad de reservas.
Si organizas los puntos de vista de cada estación, puedes cambiar el foco del viaje de la siguiente manera.
| Estación | Punto de vista del paisaje | Prioridad del plan |
|---|---|---|
| Primavera | Brotes y viñedos | Ropa para el contraste térmico |
| Verano | Parrales verdes | Protección contra el calor |
| Otoño | Ambiente de cosecha | Reservar con antelación |
| Invierno | Ramas y terreno | Confirmar apertura |

Katsunuma también para quienes no beben vino
El atractivo de Katsunuma no está solo en el alcohol, sino también en el paisaje de los viñedos, la fruta, la gastronomía, la arquitectura y la historia industrial.
Mientras tus acompañantes catan, puedes planificar para que cada uno disfrute de la misma región desde un ángulo distinto.
Usar Katsunuma Budō-no-oka como base del viaje
Katsunuma Budō-no-oka, gestionado por la ciudad de Kōshū, se encuentra sobre una pequeña colina rodeada de viñedos y puede usarse como base para acercarte a la cultura del vino.
En la cava subterránea hay más de 100 etiquetas de vino recomendadas por la ciudad de Kōshū, y si compras el catavinos especial llamado tastevin (2200 yenes), puedes entrar y salir libremente durante el horario de apertura y catar sin límite de tiempo, además de llevarte el recipiente.
También hay un restaurante panorámico con vistas, el baño termal Tenkū-no-yu y alojamiento, por lo que es una opción práctica como punto de encuentro entre quienes catan y quienes no.
Desde la estación de Katsunuma-budōkyō se llega en unos 15 a 20 minutos a pie, o bien en autobús comunitario o taxi, pero como los servicios disponibles y las formas de recepción pueden variar, consulta la información oficial del día.
Seguir el rastro de la historia industrial
En Katsunuma hay lugares donde puedes acercarte a edificios y documentos que cuentan la elaboración del vino y la modernización de la región.
También hay lugares históricos donde se percibe la trayectoria de la región productora, como el "templo de la uva" Daizen-ji (conocido por su Yakushi-dō, tesoro nacional), donde se conserva la tradición del cultivo de la uva Kōshū.
Cuando conoces no solo el sabor de la botella, sino el proceso por el que la industria se extendió hacia el cultivo, la elaboración, la distribución y el turismo, cambia tu forma de ver el pueblo.
En los establecimientos con días de apertura o condiciones de fotografía establecidas, da prioridad a los carteles de la entrada y a las indicaciones del personal.
Saborear la uva y la gastronomía local
La uva transmite las características de la región también en otras formas además del vino: fruta fresca, productos elaborados y dulces.
Como la experiencia de recolección y la venta de productos agrícolas dependen de la estación y del estado del cultivo, no des por hecho las existencias del día y confírmalas antes de ir.
Si al reservar avisas de que hay personas que no beben vino, será más fácil que te orienten sobre las opciones de bebida y comida.
Conclusión: saborear Katsunuma, el pueblo de la uva y el vino
En Katsunuma sienta mejor un viaje en el que, más que competir por el número de bodegas, conectas con calma el paisaje de los viñedos, las explicaciones de los productores y la historia de la región.
Es importante comprobar las condiciones de reserva y los medios de transporte con la información oficial, no conducir después de catar y caminar respetando los viñedos y la vida local.
Tanto si bebes como si no, elige la experiencia que encaje con tus intereses y acércate con respeto a la cultura de Katsunuma, el pueblo que la uva y el vino hicieron crecer.




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