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Hatsumode: guía de visita a santuarios y templos en Año Nuevo

Hatsumode: guía de visita a santuarios y templos en Año Nuevo

Guía de Hatsumode: primera visita del Año Nuevo a santuarios y templos de Japón, con rituales, omikuji, omamori y etiqueta básica.

Resumen rápido

El atractivo en una frase

El hatsumōde es una tradición consistente en visitar santuarios y templos a comienzos de año, que permite acercarse de primera mano a la cultura y la espiritualidad japonesa de Año Nuevo.

Puntos destacados

El paisaje de santuarios y templos integrado con los gestos de la visita: el torii, el camino de acceso (sandō), el oratorio (haiden), el pabellón del agua (temizuya) y, en los templos, el incensario.

Mejor época para visitar

Lo más habitual es ir entre el 1 y el 3 de enero (san-ga-nichi). El «matsu-no-uchi» varía según la zona: hasta el 7 de enero en Kantō y hasta el 15 de enero en Kansai.

Tendencia de afluencia

El pico va desde las 23:00 del 31 de diciembre hasta primera hora de la tarde del 1 de enero; entre las 6:00 y las 8:00 del 1 de enero o a partir del 4 de enero suele estar más tranquilo.

Tiempo estimado

En los santuarios grandes a veces se hace cola de 1 a 2 horas para llegar a orar, así que conviene planificar con margen.

Donación orientativa (hatsuhoryō)

Los amuletos omamori y los ema rondan los 500 a 1.000 ¥, y los goshuin suelen costar entre 300 y 500 ¥.

Normas y experiencia de visita

En los santuarios se hacen dos reverencias, dos palmadas y una reverencia; en los templos basta con juntar las manos en oración. Disfruta de gestos propios del hatsumōde como sacar omikuji, escribir ema o coleccionar goshuin.

Para la información más reciente, consulte los comunicados oficiales o verifíquelo en el lugar.

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¿Qué es el hatsumōde? La primera visita al santuario o templo del año

El hatsumōde (la primera visita del año) es una tradición japonesa por la cual, al comenzar el año nuevo, se acude por primera vez a un santuario sintoísta o a un templo budista para rezar por la salud y la buena fortuna durante los próximos doce meses.

Es uno de los rituales más representativos del Año Nuevo en Japón, y mucha gente lo realiza desde la noche del 31 de diciembre hasta el 1 de enero, o durante los tres primeros días del año (sanganichi, del 1 al 3 de enero).

Lo importante no es entrar como si fuera solo un lugar turístico, sino acercarse con la conciencia de estar entrando en un espacio de oración y rezar con calma.

Para los viajeros internacionales, es además una experiencia muy valiosa para entrar en contacto directo con la cultura japonesa de Año Nuevo dentro del recinto del santuario o templo.

Por otra parte, como es una época de mucha afluencia, conviene tener consideración con quienes te rodean también en la forma de hacer fotos o de moverse.

¿Hasta cuándo se hace el hatsumōde? Mejor época para visitar

Lo más habitual es realizar el hatsumōde entre el 1 de enero y el 3 de enero (los llamados sanganichi).

Si no puedes ir durante esos tres días, lo tradicional es acudir aún dentro del periodo conocido como matsu-no-uchi, mientras siguen colocadas las decoraciones de Año Nuevo como el kadomatsu.

El matsu-no-uchi varía según la región: en Kantō suele extenderse hasta el 7 de enero, mientras que en Kansai llega hasta el 15 de enero en muchos casos.

Los tres primeros días son el momento de mayor afluencia, pero a partir del 4 de enero se nota una clara reducción de visitantes y la visita resulta más tranquila.

Hatsumōde: diferencias entre santuarios sintoístas y templos budistas

Para hacer el hatsumōde puedes elegir tanto un santuario sintoísta (jinja) como un templo budista (tera).

En los santuarios, lo habitual es entrar por el torii (puerta sagrada), y, si hay un temizuya o chōzuya (fuente de purificación), purificarse las manos y la boca antes de dirigirse al haiden (sala de oración).

Para rezar, se introduce la ofrenda de saisen (monedas) en silencio, se hace sonar la campana si la hay y, en los santuarios, se realiza el "nihai-nihakushu-ippai" (dos reverencias, dos palmadas y una reverencia final).

También se le suele llamar "nirei-nihakushu-ichirei", que designa exactamente el mismo gesto.

En los templos budistas, si hay temizuya, también te purificas igual antes de avanzar, pero al rezar no se dan palmadas.

En los templos donde hay incienso, no se sopla la llama con la boca, sino que se apaga con la mano antes de colocar la varilla en el incensario, y se juntan las manos en silencio.

Etiqueta y proceso del hatsumōde

Etiqueta básica y pasos en un santuario sintoísta

Antes de cruzar el torii se hace una ligera reverencia y, una vez dentro, se camina por un lateral del sandō (camino de aproximación), ya que el centro se considera el paso reservado a los kami (deidades).

Frente al haiden conviene no precipitarse, sino seguir con calma el ritmo de las personas que tienes delante.

En los lugares donde se sigue la práctica del temizuya, el orden básico es: tomar el hishaku (cucharón) con la mano derecha, purificar la mano izquierda; cambiar el hishaku a la izquierda y purificar la derecha; volver a cambiarlo a la derecha, recibir agua en la mano izquierda para enjuagarte la boca y, finalmente, purificar de nuevo la mano izquierda.

Como norma, no se pone la boca directamente sobre el hishaku.

Sin embargo, por motivos de higiene, en algunos lugares la forma de usar el hishaku ha cambiado, así que sigue las indicaciones y carteles del lugar.

Etiqueta básica y pasos en un templo budista

En los templos, a diferencia de los santuarios, no se dan palmadas: lo básico es juntar las manos en gasshō (saludo en oración) frente al pecho, en silencio.

Frente al hondō (salón principal) se hace una reverencia, se introduce la ofrenda de saisen, se hace sonar el wani-guchi (campana plana) si lo hay, se juntan las manos en oración y, finalmente, se hace una nueva reverencia antes de retirarse.

En algunos templos hay que descalzarse para entrar al hondō, así que conviene fijarse en los carteles de la entrada.

No pasa nada si no estás seguro o segura del método de oración.

Si observas a las personas a tu alrededor y los carteles informativos, te resultará más fácil rezar con tranquilidad.

Cómo disfrutar omikuji, omamori, ema y goshuin

Durante el hatsumōde mucha gente saca un omikuji (papelito de adivinación), recibe un omamori (amuleto protector) o escribe sus deseos en un ema (tablilla votiva de madera).

El omikuji es un papelito que predice la fortuna, el omamori es un amuleto adaptado al deseo o protección que se busca, y el ema es una tablilla de madera donde se escriben deseos para colgarla en el lugar designado.

Como referencia de hatsuhoryō (precio orientativo), los omamori y los ema suelen costar entre 500 y 1.000 yenes, mientras que los goshuin (sellos rojos de visita) están alrededor de 300 a 500 yenes.

Si quieres recibir un goshuin, lo correcto es completar primero el rezo y después dirigirte al juyojo (oficina de talismanes) o al jimusho (oficina del templo).

El goshuin se considera una constancia de la visita y la oración, no un simple sello turístico, y la etiqueta indica que se reciba en un goshuinchō (cuaderno específico).

En la temporada de hatsumōde las oficinas de juyojo se llenan mucho, así que conviene hacer cola con tiempo.

Fotografía y etiqueta en momentos de mucha gente

En santuarios y templos suele haber muchos lugares donde puedes hacer fotos, pero zonas sagradas como el interior del haiden o del hondō están a menudo prohibidas para fotografiar.

Antes de hacer fotos comprueba los carteles y, en las zonas con prohibición, evita usar la cámara o grabar vídeo.

En los caminos de aproximación y en los recintos abarrotados, los palos para selfis y los trípodes pueden molestar a otras personas.

Evita pararte en mitad del paso bloqueando la circulación, comer mientras caminas o hablar en voz alta, y prioriza el flujo del resto de visitantes.

Algunos santuarios limitan la entrada con mascotas, así que comprueba antes la información del lugar al que vas.

Cómo evitar las aglomeraciones del hatsumōde y mejor franja horaria

En los santuarios y templos famosos, las horas más concurridas son desde las 23:00 del 31 de diciembre hasta primera hora de la tarde del 1 de enero.

Si quieres rezar con más tranquilidad, las mejores franjas son la madrugada del 1 de enero (entre las 6:00 y las 8:00 aproximadamente) o a partir del 4 de enero, una vez pasados los sanganichi.

En los grandes santuarios a veces se restringe la entrada y puedes esperar entre 1 y 2 horas hasta llegar al rezo.

En cambio, los santuarios pequeños del barrio (ujigami) suelen permitir rezar con relativa fluidez incluso durante los sanganichi.

Las visitas en invierno se hacen con temperaturas muy bajas y a veces con esperas largas al aire libre, así que prepárate bien con ropa de abrigo antes de salir.

Lo que conviene comprobar antes del hatsumōde para viajeros internacionales

Como el hatsumōde se realiza en Año Nuevo, no solo los santuarios y templos, sino también las tiendas y el transporte cercanos pueden tener horarios distintos a los habituales.

Cuando organices comidas y desplazamientos, te resultará más cómodo revisar antes la información del destino y de los servicios cercanos.

Conviene revisar especialmente: horarios de visita, si se permite o no fotografiar, restricciones de acceso, disponibilidad de goshuin y omikuji y si hay información en varios idiomas.

En los santuarios grandes a menudo encontrarás carteles e incluso amuletos disponibles en inglés, chino o coreano.

Si tienes dudas, no decidas por tu cuenta: sigue los carteles del lugar o las indicaciones del personal y podrás rezar con más tranquilidad.

Resumen | Consejos para no perderte en tu primer hatsumōde

Más que memorizar una etiqueta perfecta, en el hatsumōde lo importante es comportarte en silencio, con conciencia de que estás en un espacio de oración.

Recuerda que el método de oración cambia ligeramente entre santuarios y templos, que las normas de fotografía y de acceso las marca el cartel de cada sitio y que, ante la duda, conviene fijarse en quienes te rodean o en el personal: con eso, cualquier viajero internacional puede participar sin problemas.

Disfruta del ambiente solemne del Año Nuevo japonés y vive el hatsumōde con calma.

Preguntas frecuentes

R. El hatsumode es la tradición japonesa de visitar por primera vez un santuario o templo al comenzar el año nuevo para pedir bienestar y buena fortuna. Es una costumbre relativamente reciente que se popularizó en todo el país desde la era Meiji, impulsada por las estrategias de atracción de pasajeros de las compañías ferroviarias. Antes era más habitual el ehomairi, es decir, visitar el santuario del kami tutelar o el del eho del año.
R. En general, se considera ideal hacer la visita entre el 1 y el 3 de enero, durante el san-ga-nichi, o como máximo durante el matsu-no-uchi, hasta el 7 de enero en Kanto y hasta el 15 en Kansai. También existe la idea de que cuenta como hatsumode si se realiza antes del setsubun de febrero. A partir del 4 de enero, los recintos suelen estar más tranquilos y se pueden visitar con un ambiente más sereno.
R. En los santuarios, la forma básica es ni-hai ni-hakushu ip-pai, es decir, 2 reverencias, 2 palmadas y 1 reverencia. Primero se hacen 2 inclinaciones profundas, luego se aplaude 2 veces a la altura del pecho y se termina con otra reverencia profunda. En los templos no se aplaude; se juntan las manos en silencio en señal de oración.
R. En los santuarios se aplaude, mientras que en los templos no se aplaude y se juntan las manos en silencio frente al pecho. También cambia la forma de caminar por el sando: en los santuarios, el centro se considera el camino del kami, llamado seichu, por lo que se camina por los lados. En los templos se puede caminar por el centro sin problema, una diferencia útil para recordar.
R. En el chozuya, el lugar para purificarse las manos y la boca, se usa el hishaku para purificar en orden la mano izquierda, la mano derecha, la boca, de nuevo la mano izquierda y finalmente el mango. La etiqueta indica no apoyar los labios directamente en el hishaku y enjuagarse la boca con agua recibida en la mano izquierda. Cuando hay mucha gente, conviene hacerlo con brevedad por consideración a quienes esperan.
R. No existe una cantidad fija para el osaisen, la ofrenda a los kami o budas; se entrega con sentimiento de gratitud. La moneda de 5 yenes es clásica por el juego de palabras go-en, que significa buen vínculo. Para no detener la fila buscando en el monedero, conviene apartar las monedas de antemano, algo útil también para viajeros extranjeros que necesitan preparar efectivo.
R. Para evitar aglomeraciones, lo ideal es ir el 1 de enero de madrugada, entre las 6:00 y las 8:00, o en las mañanas posteriores al san-ga-nichi. Entre las 23:00 del 31 de diciembre y el mediodía del 1 de enero, los grandes santuarios suelen tener largas esperas. Aplazar la visita a después del amanecer del primer día o al 4 de enero permite hacerla con más calma.
R. Los omamori y ema suelen costar entre 500 y 1.000 yenes, y el goshuin entre 300 y 500 yenes. Los omamori son talismanes que se llevan encima, los ema son placas de madera donde se escriben deseos y los goshuin son sellos caligráficos conmemorativos. Durante el san-ga-nichi hay mucha demanda, así que para conseguir uno escrito directamente conviene ir a partir de mediados de enero.

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