¿Qué es el ichigo-gari? Conoce esta popular experiencia japonesa de invierno y primavera
El ichigo-gari, conocido en español como la experiencia de recoger fresas, consiste en recoger tú mismo las fresas cultivadas en las granjas o invernaderos de las granjas turísticas y degustarlas al momento; es una actividad estacional que suele disfrutarse en todo Japón aproximadamente desde finales de diciembre hasta mayo.
A diferencia de las fresas que se compran en una tienda, suelen estar en su mejor punto porque se prueban recién recolectadas, observando su color y percibiendo su aroma.
En algunos lugares se puede disfrutar también de comparar distintas variedades o de comerlas con leche condensada.
Además, muchas granjas de fresas en Japón están preparadas para turistas, y algunas se pueden visitar en una excursión de un día desde grandes ciudades como Tokio, Kioto (Kyoto), Osaka o Fukuoka.
El ichigo-gari es una experiencia fácil de entender incluso para quienes visitan Japón por primera vez, y al mismo tiempo permite conocer de cerca la cultura de las frutas japonesas.

Temporada del ichigo-gari en Japón: cuándo se puede disfrutar
La temporada habitual del ichigo-gari en Japón suele ser desde finales de diciembre hasta mayo.
Entre enero y marzo hay muchas granjas en plena temporada, y de abril a mayo puede ser una opción muy cómoda para incluir en un viaje de primavera.
Sin embargo, la época exacta varía bastante según la región, la variedad de fresa, el tipo de cultivo y las condiciones de cada año.
En Hokkaidō, Tōhoku y otras zonas frías, la temporada puede empezar más tarde, mientras que en Kyūshū y otras regiones cálidas puede adelantarse.
También hay granjas que terminan antes si se reduce la cantidad de fresas disponibles, así que conviene comprobarlo de antemano.
Antes de viajar, lo más seguro es revisar la información oficial del lugar al que vas a ir.
Tarifas habituales y reservas para el ichigo-gari
Los precios varían según la época, la región y la variedad.
Tarifas habituales
Para una experiencia de todo lo que puedas comer de 30 a 40 minutos, los adultos suelen pagar entre 2.000 y algo más de 3.000 yenes.
Hay granjas en las que el precio cambia según la temporada o el día de la semana, y a partir de la primavera puede haber tarifas más bajas.
Las tarifas para niños suelen ser más económicas que para adultos, y en algunas granjas la entrada es gratuita para ciertas edades.
Lo mejor es reservar con antelación
Las granjas más populares y los fines de semana se llenan con facilidad de reservas, y a veces no se aceptan visitas sin reserva el mismo día.
Sobre todo en las épocas de mayor demanda o en granjas cercanas a las grandes ciudades, las reservas se cubren pronto.
En cuanto tengas claras las fechas del viaje, conviene asegurar tu sitio cuanto antes a través de la página oficial o de un servicio de reservas.
Variedades más populares de fresa japonesa y diferencias de sabor
Se dice que en Japón hay alrededor de 300 variedades de fresa, y las principales cambian según la región.
Variedades habituales en Kantō y Tōhoku
La variedad Tochiotome, originaria de la prefectura de Tochigi, tiene un buen equilibrio entre dulzor y acidez y es una variedad clásica muy cultivada en el este de Japón.
Skyberry, también originaria de Tochigi, es una variedad de fruto grande con una alta proporción de frutos de más de 25 g, que destaca por su impacto visual y un sabor muy jugoso.
Variedades habituales en Kyūshū y el oeste de Japón
Amaō, la marca de la prefectura de Fukuoka, debe su nombre a las iniciales de “akai (rojo), marui (redondo), ōkii (grande), umai (sabroso)”, y se caracteriza por una gran proporción de frutos grandes y por un sabor agridulce muy equilibrado.
La variedad Yūbeni, originaria de la prefectura de Kumamoto, puede cosecharse desde fechas tempranas y mantiene un buen equilibrio entre dulzor y acidez.
Variedades habituales en Chūbu y Shizuoka
Benihoppe, de la prefectura de Shizuoka, tiene un buen equilibrio entre dulzor y acidez, y es una variedad muy apreciada por su intenso aroma.
También originaria de Shizuoka, Akihime se caracteriza por la suavidad de su pulpa y su dulzor.
Trucos para elegir las fresas más sabrosas en el ichigo-gari
Ya que vas a disfrutar de la experiencia, conviene fijarse también en las diferencias visuales.
Elige por el color y la forma
En general, los frutos que están bien coloreados hasta cerca del cáliz y tienen la superficie brillante suelen estar en su punto.
Aun así, el aspecto puede variar según la variedad y el modo de cultivo.
Si dudas, las explicaciones del personal te ayudarán a elegir mejor.
Recoger con cuidado es fundamental
Las fresas son tiernas y, si se tira con fuerza, se pueden dañar tanto el fruto como la planta.
Para recogerlas, pellizca con los dedos el tallo justo por encima del cáliz y gíralo hacia un lado, así dañarás menos la fruta.
Manéjalas con suavidad sin tocar demasiado las hojas o flores de alrededor.
Es una forma de ser considerado con la siguiente persona que disfrutará del ichigo-gari y con los frutos que aún están madurando.

¿Qué ropa y qué llevar al ichigo-gari?
Para disfrutar con comodidad, también es importante elegir bien la ropa.
Mejor ropa cómoda y que no te importe manchar
En las granjas el suelo puede ser de tierra y los pasillos algo estrechos.
Por eso, lo más adecuado es llevar zapatos cómodos para caminar, como zapatillas, y ropa que permita moverse con soltura.
La ropa blanca o las prendas con bajos largos pueden mancharse con el jugo de las fresas o con la tierra, así que es mejor evitarlas si te preocupa.
Lleva lo mínimo para moverte mejor
Cargar con un bolso grande puede dificultar el movimiento por los pasillos.
Llevar solo lo necesario y mantener las manos libres facilita mucho la recogida de fresas.
Como dentro del invernadero a veces hace más calor que fuera, llevar ropa por capas que sea fácil de regular ayuda a adaptarse al cambio de temperatura entre el interior y el exterior.
Tener a mano toallitas húmedas o un pañuelo para limpiarte las manos y la boca también hace la experiencia más cómoda.
Buenos modales y reglas en el ichigo-gari
Una granja es una instalación turística, pero al mismo tiempo es un lugar muy importante donde se cultivan productos.
Para disfrutar de la visita, conviene tener presentes algunos modales básicos.
No entrar fuera de las zonas indicadas
No entres en zonas que no estén señalizadas como accesibles.
Puedes afectar a las fresas que están creciendo o a las instalaciones y provocar problemas inesperados.
Al hacer fotos, presta atención para no bloquear los pasillos y ser considerado con los demás visitantes.
Cuidado con las sobras y con recoger demasiadas
En el ichigo-gari es importante valorar cada fresa que recoges tú mismo.
Recoger de golpe más cantidad de la que puedes comer es un desperdicio para la granja.
Empieza con pocas y ve pensando en cuánto puedes comer realmente: así disfrutarás de una forma más agradable.
Respeta las reglas sobre llevarse fresas o llevar acompañamientos
En algunas granjas no se permite llevarse a casa las fresas recogidas en la zona de todo lo que puedas comer.
Si quieres llevarte fresas de recuerdo (omiyage), conviene preguntar en recepción, ya que algunas granjas las venden aparte por peso o en paquetes especiales.
Sobre la posibilidad de traer acompañamientos como leche condensada o salsa de chocolate, las normas varían entre granjas, así que sigue las indicaciones del lugar.
Cuidado con los niños pequeños y con los grupos
En las granjas más populares hay muchas personas participando en la experiencia al mismo tiempo.
Si se grita durante mucho rato o se forma un grupo parado en el pasillo, se dificulta el paso de los demás.
Disfruta acordando turnos con las personas que vayan contigo.

Consejos para disfrutar aún más del ichigo-gari
Si no solo te centras en comer, sino que disfrutas de toda la experiencia, la satisfacción aumenta.
Disfruta comparando variedades
En algunas granjas se pueden probar varias variedades a la vez y comparar texturas, dulzor y aroma.
Aunque no recuerdes los nombres de cada variedad, basta con comparar las impresiones de cada fresa para que la experiencia sea mucho más interesante.
Es una buena ocasión para acercarte a la cultura japonesa de las frutas como parte del recuerdo de tu viaje.
Antes de hacer fotos, revisa el entorno y las indicaciones
El ichigo-gari da mucho juego para las fotos, pero las reglas varían según el lugar.
Es importante evitar que aparezcan otros visitantes y elegir un sitio donde no se estorbe el trabajo del personal.
Si hay normas concretas sobre fotografía, prioriza las indicaciones del lugar.
Planifica con margen según el tiempo y los desplazamientos
Si vas a incluir el ichigo-gari en tu viaje, lo mejor es no apretar demasiado los planes anteriores y posteriores.
Conviene contar no solo con el tiempo entre recepción y final de la experiencia, sino también con los desplazamientos.
Pensar de antemano en el trayecto desde la ciudad o la estación hasta la granja, cómo manejar el equipaje o cómo ajustar la ropa te permitirá disfrutar con calma.
El secreto para quedar satisfecho es no apresurarse y saborear la experiencia.

Cómo llegar a las granjas de ichigo-gari y consejos para reservar
Incluso si viajas a las grandes ciudades, hay muchas granjas que se pueden visitar en una excursión de un día.
Zonas accesibles desde las grandes ciudades
Cerca de Tokio hay granjas turísticas de fresas en las prefecturas de Tochigi, Chiba y Saitama, y algunas se pueden visitar en una excursión de un día en transporte público o en coche.
En Kansai hay granjas repartidas por las prefecturas de Kioto (Kyoto), Nara y Wakayama, así como por la zona de la ciudad de Sakai en Osaka, cerca del Aeropuerto Internacional de Kansai (Kansai International Airport).
Servicios e idiomas que conviene revisar
Hay granjas que ofrecen atención en inglés, chino o coreano, y en sus páginas oficiales puedes comprobar los idiomas disponibles y la forma de reservar.
Revisar de antemano la disponibilidad de aparcamiento, baños, accesibilidad para cochecitos o para sillas de ruedas te facilitará mucho el día de la visita.
Resumen
El ichigo-gari es una experiencia que suele poder disfrutarse aproximadamente desde finales de diciembre hasta mayo y que permite sentir muy de cerca las estaciones de Japón.
Aunque sea tu primera vez, si conoces la temporada y las tarifas habituales, eliges ropa cómoda y respetas las reglas de la granja, podrás disfrutar con tranquilidad.
Lo importante es disfrutar del tiempo de elegir y saborear tú mismo cada fruta con respeto hacia el lugar donde se cultiva.
Cuando incluyas el ichigo-gari en tu viaje, revisa de antemano la información oficial del destino y adáptate con buena disposición a las reglas particulares de cada granja.




