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Shisa de Okinawa – Guía sobre significado y cultura

Shisa de Okinawa – Guía sobre significado y cultura
Descubre qué significan los shisa de Okinawa, cómo distinguir la boca abierta y cerrada, dónde verlos y qué tener en cuenta al elegir uno como recuerdo.

Resumen rápido

Qué es un shisa

El shisa es una figura de león guardián que se coloca en tejados y portales de Okinawa, y ofrece tres formas de disfrutarlo: descubrirlos por la calle, elegirlos como recuerdo y crear uno en un taller

Significado y origen

Es una figura protectora contra el mal que llegó a Ryukyu desde China. Tradicionalmente se describen en pareja: el macho con la boca abierta y la hembra con la boca cerrada

Cómo encontrarlos por la calle

Es más fácil descubrirlos mirando hacia arriba en tejados, portales y entradas. La calle Tsuboya Yachimun, de unos 400 m, es un paseo con talleres de cerámica y tiendas de alfarería

Tipos de shisa

Los más representativos son los de cerámica (como la cerámica Tsuboya-yaki, muy resistentes) y los de estuco de cal (hechos a mano por artesanos de tejas, cada uno con una expresión única)

Consejos para elegir un recuerdo

Para no equivocarse, conviene fijarse en el tamaño adecuado para el lugar donde se exhibirá, la expresión preferida, si es individual o en pareja, y si la tienda ofrece embalaje para transporte

Talleres de creación

Existen establecimientos donde se puede modelar o pintar un shisa. Las piezas horneadas se recogen en una fecha posterior; las pintadas se pueden llevar el mismo día

Comparar expresiones

La forma de las cejas, ojos, colmillos y cola cambia mucho la impresión, y resulta entretenido comparar la personalidad de cada taller o artesano en un mismo punto de venta

Para la información más reciente, consulte los comunicados oficiales o verifíquelo en el lugar.

¿Qué es un shīsā? Significado del guardián protector de Okinawa

El shīsā es una figura con forma de león que en Okinawa se ha venerado desde hace siglos como protector de hogares y comunidades.

Se coloca sobre tejados y portones para ahuyentar a los malos espíritus; se cree que su origen se remonta a China, desde donde llegó al reino de Ryūkyū.

A menudo se explica que el que tiene la boca abierta es el macho y el que la tiene cerrada es la hembra.

Algunos tienen expresiones feroces y otros un aire simpático, por lo que la impresión que transmiten varía mucho de un shīsā a otro.

¿Dónde encontrar shīsā en Okinawa? Guía para descubrirlos paseando

Si visitas Okinawa por primera vez, empieza por levantar la vista hacia los tejados, los portones y las entradas de las casas.

Los shīsā se colocan sobre tejados, entradas y portones, pero también en las entradas de pueblos o en puntos elevados para proteger la comunidad.

En el barrio de Tsuboya, en Naha, un área cómoda de recorrer a pie, es fácil encontrar shīsā dentro del paisaje propio de un barrio de yachimun (cerámica okinawense).

Verlos en portones y tejados por toda la ciudad es una estampa muy típica de Okinawa.

La calle Tsuboya Yachimun-dōri y su paisaje lleno de shīsā

El ayuntamiento de Naha instaló un gran shīsā de cerámica Tsuboya-yaki en la entrada de la calle Yachimun-dōri, junto con paneles informativos en varios idiomas.

Yachimun-dōri es una calle de unos 400 m con talleres y tiendas de cerámica, un paseo ideal tanto para quienes buscan shīsā como para quienes quieren conocer la cultura alfarera de Okinawa.

Detenerse a comparar los distintos shīsā durante el paseo permite apreciar su presencia como símbolo del barrio, algo muy diferente a las pequeñas figuras de las tiendas de souvenirs.

Tipos y expresiones de shīsā: lo que hace el viaje más interesante

Los shīsā no tienen todos la misma forma ni aspecto; la variedad es enorme.

Hay piezas de cerámica con un aire robusto y solemne, y también shīsā de estuco (shikkui), vinculados a la tradición de los tejados de tejas rojas, que muestran expresiones más sencillas y suaves.

A grandes rasgos, los dos tipos principales son los shīsā de cerámica y los shīsā de estuco.

Los de cerámica, como los de Tsuboya-yaki, son duraderos, mientras que los de estuco los moldean los tejadores a mano sobre el tejado, lo que hace que cada pieza sea única.

No solo el material: las «caras» también son un atractivo

El tamaño de las cejas y los ojos, la forma de los colmillos y de la cola bastan para cambiar por completo la sensación de ternura o fiereza.

Cada taller y cada artesano les imprime su personalidad, así que incluso en una misma tienda es divertido compararlos.

Consejos para elegir un shīsā como recuerdo de Okinawa

Si quieres llevarte un shīsā como souvenir, lo primero es pensar «¿dónde lo voy a colocar?», ya que eso facilita mucho la elección.

Según si quieres ponerlo en la entrada o en una estantería, o si prefieres algo ligero como recuerdo de viaje, el tamaño y el material que necesitas cambian bastante.

Puntos clave cuando no sabes cuál elegir

  • ¿Es del tamaño adecuado para el lugar donde lo pondrás?
  • ¿Te gusta su expresión?
  • ¿Lo quieres solo o en pareja?
  • ¿Es fácil de transportar sin que se rompa? (conviene preguntar si la tienda ofrece embalaje especial)

Hoy en día los shīsā se comercializan también como figuras decorativas y llaveros.

No solo las piezas grandes transmiten la esencia okinawense; incluso los souvenirs más pequeños tienen ese encanto.

Los hay desde miniaturas hasta piezas únicas de gran presencia, así que es fácil encontrar el que mejor se adapte a tus gustos y al espacio donde lo vayas a colocar.

Una pregunta que conviene hacer antes de comprar

Muchas personas se interesan por el significado de la boca abierta o cerrada y por si deben comprarse en pareja; si tienes dudas, preguntar en la tienda o el taller te dará tranquilidad.

Elegir con conocimiento de causa en el lugar de origen hace que, de vuelta a casa, sea más fácil recordar «dónde lo encontré».

Talleres de shīsā: llévate la cultura okinawense con tus propias manos

Además de observarlos, la gracia de los shīsā es que también puedes modelarlos o pintarlos tú mismo.

El shīsā y otras artesanías tradicionales no solo se compran como recuerdo: existen instalaciones donde se puede disfrutar de la experiencia de crearlos.

La oferta varía según el centro; hay lugares donde se puede modelar un shīsā desde cero o pintar uno ya hecho.

De «comprar» un recuerdo a «hacerlo» tú mismo

Dentro del paseo por Tsuboya, hay talleres donde puedes participar en la creación de un shīsā o de piezas de cerámica.

A diferencia de elegir un producto hecho, lo bonito de la experiencia es que tu propio tiempo de viaje se convierte en el souvenir.

Si el shīsā requiere cocción en horno, es posible que debas recibirlo por correo días después.

Los talleres de pintura, que permiten llevarse la pieza el mismo día, también son muy populares; elige según tu agenda de viaje.

Resumen: conocer los shīsā hace más divertido pasear por Okinawa

El shīsā es una figura que ha acompañado la vida cotidiana de Okinawa desde tejados, portones y entradas de pueblos.

Cuando conoces su significado, al pasear dejan de ser simples adornos y se convierten en parte de un paisaje que refleja la cultura y las creencias del lugar.

Si decides llevarte uno como souvenir, vale la pena elegir pensando no solo en el aspecto, sino también en el material, el tamaño y dónde lo vas a colocar.

Saber que puedes encontrarlos en la calle, elegirlos en una tienda o crearlos en un taller abre tres formas de disfrutarlos que harán tu encuentro con los shīsā aún más memorable.

Preguntas frecuentes

R. El shisa es un guardián de Okinawa inspirado en el león, que se coloca en tejados y portones para ahuyentar a los malos espíritus. Su origen se remonta a las figuras de leones llegadas de China a Ryukyu; hacia el siglo XV se colocaban en castillos y como símbolo de autoridad, y a partir de la era Meiji se extendieron a los tejados de las casas comunes. Al pasear por Okinawa se encuentran en todas partes, por lo que se consideran un icono de la cultura okinawense.
R. Según la creencia más extendida, el shisa con la boca abierta es el macho y el de boca cerrada, la hembra. Se dice que el de boca abierta expulsa a los malos espíritus y el de boca cerrada retiene la buena fortuna, una idea vinculada al concepto budista de "a-un". No obstante, esta clasificación tiene un componente de tradición popular más que académico, y al preguntar en los talleres es posible encontrar interpretaciones distintas según cada artesano.
R. Cuando se colocan en pareja, lo habitual es situar al macho (boca abierta) a la derecha y a la hembra (boca cerrada) a la izquierda visto de frente. Los rostros deben mirar hacia el exterior y el lugar donde se colocan debe mantenerse limpio. Originalmente también existía la costumbre de poner uno solo; los shisa de los tejados suelen ir solos, así que no hay una regla estricta que obligue a ponerlos siempre en pareja.
R. En la isla, la clave es mirar hacia arriba: tejados, pilares de portón y entradas de las casas. La calle Tsuboya Yachimun-dōri, en Naha, tiene unos 400 m bordeados de talleres de cerámica, y desde el gran shisa de cerámica Tsuboya a la entrada se pueden ver múltiples ejemplos. Si se descubre un "shisa de aldea" en la entrada de un pueblo o en una colina, vale la pena fijarse en la dirección hacia la que mira.
R. A grandes rasgos hay shisa de cerámica y shisa de estuco. Los de cerámica, con la alfarería Tsuboya como referencia, son muy duraderos; los de estuco son hechos a mano por los tejadores al rematar el tejado, por lo que cada pieza tiene una expresión diferente. Además, según su uso, se clasifican en tres tipos: "miyajishi" (colocados en castillos y tumbas), "sonrakujishi" (protectores de aldeas) y "iejishi" (para tejados y portones de casas particulares).
R. Decidir primero dónde se va a colocar ayuda a acotar el tamaño y el material. Para la entrada exterior, la cerámica resiste mejor la lluvia y el viento; para una estantería interior, los shisa compactos con pintura decorativa son populares. Como son piezas frágiles, conviene confirmar en la tienda si ofrecen embalaje adecuado para transportarlos con seguridad en la maleta.
R. En los alrededores de Tsuboya en Naha y en Motobu, entre otros lugares, hay talleres donde se puede modelar o pintar un shisa. Si la pieza requiere cocción, se envía por correo una vez terminada, aunque hay talleres donde la experiencia de pintura permite llevarse la pieza el mismo día. Las condiciones y el método de reserva varían según cada taller, así que conviene informarse de antemano sobre los idiomas de atención disponibles.
R. El "Tomori no Sekichō Daijishi", ubicado en el municipio de Yaese, es reconocido como el shisa de aldea más antiguo y de mayor tamaño. Fue instalado en 1689 por consejo de un maestro de fengshui tras una serie de incendios en la aldea, y según la tradición los incendios cesaron. Es un bien cultural popular tangible designado por la prefectura y se puede ver actualmente en un parque.

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