¿Qué es el okuizome? Significado y origen de esta celebración
El okuizome (o-kui-zome) es una celebración tradicional japonesa que se realiza para desear el crecimiento sano del bebé y que "nunca le falte alimento durante toda su vida".
Como suele celebrarse en torno a los 100 días de vida del bebé, también se conoce como momoka-iwai (celebración de los 100 días). Es un ritual con siglos de historia que, se dice, se remonta a la época Heian y ha llegado hasta nuestros días.
En realidad, el bebé no come: lo habitual es preparar un iwai-zen (bandeja ceremonial) y simular que come, mientras la familia celebra el momento.
En Japón hay una cultura muy marcada de dar importancia a los hitos familiares.
El okuizome es uno de ellos: una celebración hogareña que festeja el nacimiento del bebé y desea su crecimiento futuro.
Aunque el nombre y la forma de hacerlo varían según la región y la familia, el fondo es siempre el mismo: "celebrar el futuro del bebé".
Por eso, más que seguir un formato rígido, se valora como un momento cálido en el que la familia acompaña al pequeño.
El nombre del okuizome cambia según la región
El okuizome recibe nombres distintos en diferentes zonas de Japón.
Esa diversidad refleja la manera en que cada lugar ha cuidado tradicionalmente este tipo de celebraciones.

¿Cuándo se hace el okuizome? Los 100 días como referencia
El okuizome se celebra, en general, alrededor de los 100 días de vida del bebé.
Por eso se le llama también momoka-iwai (celebración de los 100 días).
Lo más habitual es hacerlo sobre los 100 días, aunque hay familias y regiones donde se celebra hacia los 110 o los 120 días.
Dicho esto, no es necesario celebrarlo exactamente ese día.
Suele adaptarse a un día en que la familia pueda reunirse con facilidad y en el que el bebé y la madre estén en buenas condiciones.
Lo importante es celebrarlo sin forzar las cosas
Si eres viajero y te acercas a la cultura familiar japonesa, quizá pienses: "¿Es una falta de respeto salirse del día exacto?".
En el okuizome, sin embargo, suele priorizarse que la familia pueda celebrar con tranquilidad.
Como el verdadero protagonista es un bebé muy pequeño, es frecuente procurar que la celebración no se alargue demasiado y elegir un entorno tranquilo.
Más que seguir al pie de la letra la forma, lo que se valora es no cargar al bebé.
Muchas familias deciden celebrarlo de manera moderada, dentro de lo razonable.
Hay familias que eligen taian u otros días de buen augurio
En hogares que valoran la tradición, a veces se elige un día considerado de buena suerte para realizar el okuizome.
En la actualidad, en cambio, cada vez más familias no se rigen por el rokuyō del calendario japonés y optan por un fin de semana en que puedan reunirse todos.

El menú y la vajilla del okuizome y su significado
En el okuizome es habitual preparar un iwai-zen, la bandeja ceremonial de celebración.
El menú varía según la región, pero suele tratarse de un conjunto propio de una ocasión festiva, y cada plato tiene su propio deseo asociado.
Siguiendo el formato tradicional del ichijū-sansai (una sopa y tres platos), lo básico es reunir cinco elementos: sekihan (arroz rojo con judías), sopa, pescado a la parrilla (normalmente besugo, tai), un guiso y encurtidos (kōnomono).
Más allá de su vistosidad, cada plato encierra deseos de crecimiento, salud y larga vida para el bebé.
Los deseos que encierra cada plato del iwai-zen
Sobre el iwai-zen suelen presentarse sekihan u otro plato de arroz, sopa, pescado a la parrilla, un guiso y encurtidos, todos ellos acompañados de los mejores deseos de la familia.
Como pescado a la parrilla suele elegirse el tai (besugo), aunque la especie concreta y el detalle del menú varían según la zona y el hogar.
¿Qué es el hagatame-no-ishi? Significado y uso
En el okuizome es frecuente preparar también el hagatame-no-ishi (piedra para fortalecer los dientes).
Simboliza el deseo de que al bebé le crezcan unos dientes fuertes.
La piedra puede recibirse en un santuario, comprarse o recogerse en un río, según las costumbres de cada zona y familia.
Aunque el modo de usarla varía, el gesto más común consiste en tocar la piedra con los palillos y después acercar los palillos a la boca del bebé.
Por supuesto, nunca se le hace comer la piedra.
En algunas regiones, en lugar de la piedra se usan umeboshi (ciruelas encurtidas), castañas, pulpo, piedras de go o mochi rojos y blancos.
La vajilla, pensada para realzar el ambiente festivo
Respecto a la vajilla, hay familias que utilizan un iwai-zen tradicional específico para la ocasión y otras que usan los platos que tienen en casa.
Tradicionalmente, se emplea una bandeja alta de laca llamada takaashi-zen. Para los niños, los platos van lacados en rojo por dentro y por fuera; para las niñas, el exterior es negro y el interior rojo.
Lo importante no es reunir utensilios caros, sino prepararlo todo con el cuidado que transmita el sentido festivo de la celebración.
En la actualidad, muchas familias no solo lo preparan en casa, sino que recurren a restaurantes u hoteles que ofrecen el iwai-zen del okuizome.
También está aumentando el uso de sets de okuizome por internet o servicios de alquiler de vajilla.
Dado que el contenido y el formato varían según el establecimiento, lo más seguro es consultar las condiciones concretas con el lugar elegido.
Cómo se hace el okuizome y desarrollo del día
No existe una única forma "correcta" de celebrar el okuizome.
Sin embargo, lo habitual es que la familia se reúna y, frente al iwai-zen, se haga el gesto simbólico de darle de comer al bebé.
Desarrollo básico y orden al simular que el bebé come
Primero, un adulto toma al bebé en brazos y acerca cada plato a su boca como si le diera de comer.
Existen varios patrones en cuanto al orden: uno muy extendido consiste en llevar el arroz, la sopa y el pescado a la boca, repitiendo la secuencia unas tres veces.
El orden y el número de veces varían según la zona y la familia, y también puede simplificarse.
Después, a veces se incorpora el gesto de tocar la hagatame-no-ishi.
Como estos detalles varían, suele respetarse la forma que cada familia considera suya.
¿Quién da de comer al bebé? El papel del yashinai-oya
Por tradición, este papel lo desempeña el yashinai-oya: la persona mayor de entre los parientes cercanos.
Para los niños, suele ser el hombre mayor de la familia; para las niñas, la mujer mayor.
Se trata de un gesto cargado de significado, asociado a "transmitir al bebé la longevidad" del mayor.
En la actualidad, es frecuente que este papel se reparta de forma más flexible entre abuelos, padres o hermanos, según las circunstancias de cada familia.
Algo útil para los viajeros: en las celebraciones familiares japonesas, muchas veces se prioriza el "ambiente familiar" frente al "cumplimiento estricto de la forma".
El okuizome también se celebra con naturalidad, adaptándose a la manera de ser de cada familia.

Buenos modales y puntos a tener en cuenta en el okuizome
El okuizome no es tanto un rito religioso como una celebración familiar.
Por ello, más que seguir normas de etiqueta complejas, importa comportarse de manera adecuada a un ambiente festivo.
El bebé, siempre en primer lugar
Lo más importante son el estado de salud y el humor del bebé.
Si la celebración no sigue el orden previsto, es natural no forzar su continuidad.
No es raro que, si el bebé tiene sueño o llora, se haga una pausa.
Más que desarrollar la celebración de forma perfecta, lo que se cuida es mantener un ambiente tranquilo.
Fotos y vestimenta, acordes al tono festivo
Muchas familias aprovechan para hacer fotos de recuerdo.
Sin embargo, si la celebración se hace fuera de casa, puede haber normas sobre las fotografías, por lo que conviene consultar antes.
Tampoco hace falta vestir una gala especial.
Hoy en día se eligen vestidos de bebé, pijamas estilo kimono u otras prendas acordes al tono festivo.
Los adultos suelen optar por ropa limpia y adecuada para una ocasión de celebración, lo que transmite una imagen cuidada y serena.
Si se sale a comer fuera, conviene informarse bien
Si el okuizome se celebra en un restaurante, hotel, ryōtei (restaurante tradicional) o restaurante japonés, el menú, la disponibilidad de salas privadas, las condiciones de reserva y la posibilidad de llevar ciertos alimentos varían mucho según el lugar.
El precio también cambia bastante según el establecimiento y el tipo de menú.
Como todas estas condiciones dependen del local, lo más tranquilo es consultarlas antes.
El okuizome y la cultura japonesa: un aspecto curioso para el viajero
El okuizome es una celebración en la que se simula que un bebé que todavía no puede comer "come".
A algunas personas les puede resultar un gesto extraño.
Sin embargo, aquí se encuentra una forma muy japonesa de expresar los buenos deseos.
Se anticipa la felicidad futura y, con ello, se transmite la gratitud por los alimentos y los lazos familiares.
La "comida" ocupa un lugar central en la cultura japonesa
En Japón, la comida está muy vinculada a las festividades estacionales y a los momentos importantes de la vida.
Desde la osechi-ryōri del Año Nuevo hasta el chitose-ame del shichi-go-san, el chirashi-zushi del Hinamatsuri o el kashiwa-mochi del Tango no Sekku, cada celebración tiene un menú propio.
El okuizome no solo celebra al bebé: también transmite la idea de que "comer es vivir".
Por eso, para quien desee conocer la cultura japonesa, esta tradición es una puerta de entrada a sus valores cotidianos.
Celebraciones del crecimiento del bebé en todo el mundo
Los ritos de paso relacionados con el crecimiento de los bebés existen en muchas partes del mundo.
A través del okuizome podrás acercarte al lugar especial que ocupan la "comida" y la "familia" en la cultura japonesa.
Conclusión
El okuizome es una cálida tradición japonesa que desea el crecimiento saludable y la felicidad futura del bebé.
Se celebra, por lo general, en torno a los 100 días de vida: se prepara un iwai-zen con sekihan, sopa, pescado a la parrilla, un guiso y encurtidos, y la familia celebra el crecimiento mientras se hace el gesto de darle de comer al bebé.
Cada plato y la hagatame-no-ishi tienen su propio deseo asociado, y la forma de hacerlo varía ligeramente según la región y la familia.
Lo importante no es seguir el formato a la perfección, sino celebrar con tranquilidad alrededor del bebé.
La cultura japonesa está llena de costumbres que cuidan con esmero los hitos de la vida.
Conocer el okuizome es también una oportunidad para profundizar en la visión familiar y gastronómica de Japón.
