¿Qué es el tōji? Un momento clave en el calendario estacional japonés
El tōji (solsticio de invierno en Japón) es una de las 24 divisiones del año del antiguo calendario japonés (nijūshi sekki) y marca la época del año con el día más corto y la noche más larga.
Cada año llega a finales de diciembre, en torno al 21 o 22 de diciembre.
El instante en el que la longitud eclíptica del Sol alcanza los 270 grados se considera el punto exacto del solsticio, y a partir del día siguiente las horas de luz empiezan a alargarse poco a poco.
Antiguamente se conocía también como ichiyō raifuku: el momento en el que lo oscuro llega a su extremo y vuelve a orientarse hacia la luz, un punto del calendario considerado de buen augurio.
En Japón, este día no se vive solo como una simple referencia astronómica, sino como un hito para afrontar con energía la llegada del frío más intenso.
Si hoy siguen vivas costumbres como los platos típicos y el baño especial, es porque en todas ellas se expresa el deseo de cuidar el cuerpo en el cambio de estación y de pedir buena salud.

¿Por qué se come kabocha (calabaza japonesa) en el tōji?
Uno de los alimentos más conocidos del tōji es la kabocha, la calabaza japonesa.
La kabocha también se llama nankin, y como tradicionalmente se creía que los alimentos cuyo nombre incluye la sílaba «n» atraen la suerte (un), se consolidó la costumbre de comerla en el tōji.
Además de la nankin, la renkon (raíz de loto), la ninjin (zanahoria), el ginnan (ginkgo), el kinkan (kumquat), el kanten (agar-agar) y los udon se consideran las «siete variedades del invierno» (fuyu no nanakusa) y, según la tradición, comerlas el día del tōji trae buena suerte.
¿Por qué kabocha en invierno?
La kabocha se cosecha originalmente en verano, pero su piel gruesa la hace fácil de conservar, por lo que resulta un alimento accesible incluso en una época como el invierno, cuando hay menos verduras frescas.
Se considera que su fácil conservación, su dulzor, que incluso aumenta con el tiempo, y el aporte de vitaminas y caroteno son algunas de las razones por las que se ha mantenido como plato típico del tōji.
Antiguamente, con una oferta limitada de verduras en invierno, la kabocha cosechada en verano y almacenada después se convertía en una fuente de nutrición valiosa para pasar el invierno en buena forma.
Formas habituales de encontrarla durante un viaje
En los hogares, lo más frecuente es comerla en forma de nimono: un guiso suave cocinado lentamente con shōyu (salsa de soja) y azúcar.
En algunas zonas existe el plato regional itoko-ni, en el que se cocinan juntos la kabocha y las azuki (judías rojas dulces), muy popular en regiones como Hokuriku.
Durante el viaje, es posible encontrar platos de kabocha propios de esta temporada en restaurantes de cocina tradicional, en las obanzai (pequeños platos caseros de Kioto (Kyoto)), en los teishoku, en los menús de ryokan o en las secciones de platos preparados de temporada.
También hay muchas recetas que se han transmitido como cocina regional, por lo que son una buena puerta de entrada a la cultura gastronómica del invierno.

¿Por qué es tan famoso el baño de yuzu (yuzuyu) en el tōji?
Otra de las costumbres más conocidas del tōji es el yuzuyu, el baño con yuzu (un cítrico japonés parecido a un limón).
El día del tōji, algunos baños públicos ofrecen yuzuyu, y desde antiguo se dice que «si te bañas en yuzuyu, no cogerás un resfriado en todo el año».
Se cuenta que el yuzuyu se popularizó en el periodo Edo como reclamo para los sentō (baños públicos), gracias a un juego de palabras entre tōji (solsticio de invierno) y tōji (cura termal), y entre yuzu y yūzū (flexibilidad, suerte).
Una costumbre invernal para disfrutar del aroma del yuzu
El yuzuyu no solo calienta el cuerpo: también es una costumbre para disfrutar del cambio de estación a través del aroma fresco y cítrico.
Su perfume limpio permite captar el ambiente del invierno japonés mientras te bañas.
Para el viajero, es una de las formas más sencillas de acercarse a la cultura del baño japonesa durante el invierno.
Dicho esto, tanto la fecha como si se ofrece o no varían según el establecimiento, por lo que lo más seguro es consultar por adelantado la página web oficial o los carteles del sentō o del spa en el que te gustaría disfrutar del yuzuyu.
Cómo disfrutarlo de forma sencilla en casa o en el alojamiento
Aunque tu alojamiento no ofrezca yuzuyu, puedes disfrutar del aroma simplemente dejando flotar unos cuantos yuzu enteros en la bañera, comprados en un supermercado o en una frutería.
Si tienes la piel sensible, puedes introducir las frutas enteras sin cortarlas o colocarlas dentro de una bolsita de gasa para suavizar la intensidad.

Cómo vivir el tōji durante tu viaje por Japón
El tōji no es una festividad que se celebre de la misma manera en todo el país, como si fuera un gran festival: su forma de vivirse cambia un poco según el hogar, la región o el establecimiento.
Por eso, si durante tu viaje quieres sentir el ambiente del tōji, más que buscar un gran evento, es más fácil encontrarlo prestando atención a la comida, los baños y los espacios estacionales de las tiendas.
Lugares donde es fácil encontrarlo
- Platos de temporada y obanzai en restaurantes de cocina japonesa y ryokan
- Secciones de platos preparados de supermercados y depachika (galerías gastronómicas de grandes almacenes), y secciones de verduras con yuzu y hortalizas de invierno
- Carteles de yuzuyu en sentō e instalaciones termales de día (a veces solo disponibles ese día)
- Tiendas de souvenirs de zonas turísticas, decoración de temporada y dulces tradicionales de invierno en tiendas de wagashi
Cómo disfrutarlo sin complicaciones
La cultura del tōji no es una celebración compleja que exija conocimientos previos para poder participar.
Elegir un plato con kabocha, llevarse a casa algún producto con aroma a yuzu o acercarse a la cultura del baño son pequeños gestos suficientes para que percibas el sentido de la estación en Japón.
Conocer su origen añade una capa extra al momento: deja de ser una simple costumbre invernal para convertirse en una forma de sabiduría cotidiana.

Modales y precauciones al vivir el tōji
El tōji no es tanto una ceremonia religiosa como una costumbre de temporada que forma parte de la vida cotidiana.
Por eso, como viajero, más que memorizar rituales concretos, lo importante es respetar las normas del lugar que visitas.
En las instalaciones de baño, siempre las normas oficiales
En sentō y otras instalaciones termales, las reglas sobre fotografía, comida y bebida, o el control de aforo en momentos de mucha afluencia cambian según el sitio.
Incluso cuando se ofrece yuzuyu por el tōji, la fecha y la forma concreta (yuzu flotando en la bañera, dentro de una bolsita, etc.) no son uniformes.
Consulta los carteles del establecimiento o su web oficial y respeta los modales básicos de los baños japoneses: no meter la toalla en el agua, lavarse bien el cuerpo antes de entrar en la bañera, etc., para no molestar a otros usuarios.
Disfrutarlo respetando la cultura gastronómica
Los platos de kabocha y el yuzuyu son costumbres en las que los japoneses han depositado el deseo de «pasar el invierno con buena salud».
Más que consumirlo solo como una experiencia exótica, si te fijas en el sentido estacional y en la sabiduría cotidiana que hay detrás, tu viaje gana en profundidad.
Preparación para el clima y el estado físico
En la época del tōji el día es el más corto del año y el frío puede ser intenso, por lo que conviene llevar ropa de abrigo, calentadores (kairo) y bálsamo labial.
En algunas regiones puede nevar, así que es recomendable elegir un calzado con buena suela antideslizante y dejar margen de tiempo entre los desplazamientos.
Resumen
El tōji es el momento del año en el que los días son más cortos y las noches más largas, y cada año se sitúa en torno al 21 o 22 de diciembre.
En Japón se ha transmitido como una forma de sabiduría estacional para pasar el frío con serenidad, comiendo kabocha y disfrutando del yuzuyu.
Si durante tu viaje fijas la atención en la comida de temporada y en la cultura del baño, te resultará más fácil acercarte a la vida cotidiana japonesa que los grandes puntos turísticos no siempre permiten ver.
