¿Qué es la golondrina? El encanto de un ave migratoria muy querida en Japón
La golondrina (tsubame en japonés) es una pequeña ave migratoria que se ve en Japón desde la primavera hasta el verano, fácil de encontrar incluso en pleno centro urbano y en zonas residenciales.
Es muy conocida porque construye sus nidos cerca de los lugares donde vive la gente y porque caza insectos al vuelo mientras surca el cielo.
Sus rasgos más característicos son el dorso oscuro, el vientre blanquecino, la garganta de color rojizo y la cola profundamente bifurcada (cola de golondrina).
Mide unos 17 cm, es algo más esbelta que un gorrión y su vuelo veloz, casi cortando el aire, forma parte del paisaje primaveral y de principios del verano en Japón desde hace siglos.
En Japón hay personas que consideran un buen presagio que una golondrina haga su nido en una vivienda.
Más allá de su simpático aspecto, parte de su encanto reside en que es un ave que cría a sus polluelos muy cerca del ser humano.
Cuándo llegan las golondrinas a Japón
Las golondrinas pasan el invierno en regiones más cálidas del Sudeste Asiático y empiezan a llegar a Japón a principios de marzo en las zonas más tempranas.
La temporada de cría va de abril a agosto, y los ejemplares que ya han terminado de criar emprenden el viaje de regreso al sur entre agosto y octubre.

Dónde encontrar nidos de golondrina en Japón
Fíjate en aleros y entradas
Las golondrinas suelen anidar en lugares por donde pasa la gente: aleros de viviendas, marquesinas de tiendas, andenes y zonas de torniquetes de estaciones, y entradas de edificios.
Estar cerca de las personas les ayuda a esquivar a depredadores como los cuervos o las serpientes y crea un entorno más seguro para criar.
Conocer la forma del nido facilita la búsqueda
Si quieres buscar golondrinas durante tu viaje, mira en silencio hacia arriba en las esquinas de los edificios, encima de las luminarias o en los huecos junto a las paredes.
Si ves un pequeño nido con forma de cuenco hecho de barro endurecido, es muy probable que haya golondrinas entrando y saliendo cerca.
Las estaciones rurales y las calles comerciales tradicionales son puntos típicos
Las estaciones antiguas y las calles comerciales (shotengai) tradicionales tienen muchos lugares idóneos para anidar, como bajo el tejado o en los huecos de las vigas, y a menudo las mismas golondrinas regresan año tras año al mismo sitio.
A veces se ven incluso carteles dentro de las estaciones que avisan de que hay golondrinas criando: pequeños descubrimientos como este forman parte del encanto de viajar.
Atractivos del nido de la golondrina y de su crianza
Un nido en forma de cuenco hecho de barro y hierba seca
El nido de la golondrina se construye principalmente mezclando barro con saliva y hierba seca, dándole forma de cuenco.
Algunos miden alrededor de 10 cm de diámetro y suelen quedar adheridos bajo los aleros, sobre farolas o en las esquinas de las paredes.
Durante la época de construcción, los padres acarrean barro una y otra vez para terminar el nido con cuidado.
Una vez construido, el mismo nido puede reutilizarse al año siguiente, y no son pocos los lugares donde puede observarse cómo las golondrinas crían en el mismo punto cada año.
Del huevo al primer vuelo
La hembra suele poner entre 4 y 5 huevos por puesta y los incuba durante unas dos semanas.
Los polluelos crecen hasta alcanzar prácticamente el tamaño adulto en unas tres semanas, momento en que abandonan el nido por primera vez (volantones).
Como las golondrinas pueden criar entre 1 y 2 veces por temporada, llegando incluso a 3, en junio o julio puede que tengas la suerte de ver una segunda puesta.
Observa el comportamiento de los padres
Lo más interesante de la observación es ver a los padres acudir una y otra vez al nido para llevar insectos a las crías.
Si ves a los polluelos asomando por el borde del nido o abriendo el pico esperando comida, sabrás que las golondrinas están en plena crianza.
Más allá del nido en sí, fijarte en el modo de volar y en el ritmo con que entran y salen los padres hace que la observación de golondrinas sea mucho más entretenida.
Incluso un breve rato de 5 a 10 minutos puede convertirse en una experiencia llena del ambiente de la temporada en mitad de tu viaje.
Buenos modales al observar golondrinas durante el viaje
No te acerques demasiado a los nidos ni a los polluelos
Es fundamental no acercarse demasiado a los nidos de aves silvestres durante la nidificación o la crianza.
Si te encuentras con un nido o con polluelos volantones, aléjate sin demora y mantén una distancia prudente.
Sobre todo durante la época de cría, los padres pueden volverse desconfiados y dejar de alimentar a las crías, así que evita observaciones o sesiones de fotos prolongadas.
Si los padres pían mirando hacia ti o se muestran inquietos, puede ser una señal de que estás demasiado cerca.
Tanto al observar como al fotografiar, no bloquees el paso y mantén una visita corta y silenciosa.
Evita el flash y no te quedes mucho tiempo plantado con un trípode, ya que provoca estrés a los padres.
Sé considerado con los establecimientos y los vecinos
Los nidos de golondrina suelen estar en espacios de la vida cotidiana, no en zonas turísticas.
Si ves uno frente a una tienda o en una estación, presta atención a cómo te detienes y dónde te colocas para hacer fotos, evitando molestar a clientes y residentes.
Si preguntas al personal del establecimiento antes de fotografiar, es posible que incluso te indiquen dónde está el nido o cómo se está cuidando.

Normas que conviene saber si encuentras un nido de golondrina
No se puede retirar libremente un nido con huevos o polluelos
En Japón, los nidos de aves silvestres con huevos o polluelos están protegidos por la Ley de Protección y Gestión de Aves y Mamíferos (Chōjū Hogo Kanri-hō), y no pueden retirarse sin la autorización de la administración.
Si encuentras un nido de golondrina, parte siempre de tres principios básicos: no tocarlo, no dañarlo y no llevártelo.
Existen formas de convivir con ellas
En lugares donde los excrementos pueden ser un problema, se recomiendan medidas de convivencia como colocar una tabla protectora a más de 50 cm por debajo del nido para recoger las heces.
En Japón también existen iniciativas comunitarias para acompañar la crianza de las golondrinas con cariño.
Si descubres un nido durante tu viaje, en lugar de tratarlo como una rareza para consumir, lo ideal es contemplarlo en silencio como una parte más del día a día del lugar.
Esa es la forma más natural de disfrutar de las golondrinas en Japón.
Equipo y ropa útiles para observar golondrinas
Objetos prácticos
Unos prismáticos (de unos 8 aumentos) te permitirán observar a los polluelos y los movimientos de los padres desde una distancia adecuada.
La cámara del teléfono móvil también sirve para tomar recuerdos, pero al hacer mucho zoom la calidad baja: incluir parte del paisaje en el encuadre te dará fotos más bonitas para tu viaje.
Ropa y mejor franja horaria
Las golondrinas están activas desde primera hora de la mañana hasta el atardecer, así que las observaciones suelen ser cómodas entre la mañana y las primeras horas de la tarde.
Como probablemente te detengas al aire libre cerca de estaciones o aleros, en verano lleva sombrero o sombrilla y bebida para disfrutar sin pasarlo mal con el calor.
Conclusión: consejos para observar golondrinas en Japón
La golondrina es un ave migratoria muy familiar a la que es fácil acercarse en las ciudades japonesas durante la primavera y el verano.
Si la ves bajo un alero, en una estación o cerca de una tienda, ponte primero a cierta distancia y observa con calma su forma de volar y el ir y venir de los padres.
Si no te acercas demasiado al nido ni a los polluelos, y eres considerado con quienes viven en el lugar, podrás disfrutar de la experiencia con tranquilidad incluso de viaje.
Como un paisaje estacional muy japonés, ¿qué te parece guardar en la memoria de tu viaje un encuentro con las golondrinas?




